Manejamos el nuevo BMW Serie 7 en EE.UU.
4/9/2015 Pruebas de manejo

Manejamos el nuevo BMW Serie 7 en EE.UU.

¿El mejor sedán del mercado? Aceleramos hasta averiguarlo.

La firma bávara BMW, con la ciudad de Nueva York como escenario, nos permitió conocer a detalle a su sorprendente buque insignia totalmente renovado, el nuevo Serie 7.

Y es que pensar en un mejor lugar para hacerlo es complicado, ya que pocos lugares en el mundo son capaces de reflejar tan bien la propuesta de sofisticación y glamour de este sedán de gran calado como la Gran Manzana. El Serie 7 de sexta generación es un vehículo de gran lujo, pero también es el escaparate en donde el fabricante teutón despliega de manera soberbia su técnica e innovaciones recientes que nos permiten anticipar el rumbo que tomará el resto de la gama tanto en términos de diseño como de tecnología.

La experiencia además no se limitó a viajar hasta NY para conocer al vehículo, sino que también había que vivir una experiencia de la manera que acostumbran los propietarios de un Serie 7. De tal manera que nos trasladamos en helicóptero desde Manhattan hasta el Monticello Motor Club, una impresionante pista privada en donde los acaudalados entusiastas pueden divertirse con sus automóviles deportivos, reduciendo el trayecto de una hora y media  (sin mucho tránsito) a unos 35 minutos.

La experiencia apenas empezaba, ya que BMW se apropió de Monticello mediante un ejército de unidades del Serie 7 ya sea en color blanco y con el paquete M Sport para el manejo en pista y de otros en un color grafito para las pruebas en ruta, tanto tras el volante o con un chofer. Las primeras cinco generaciones también se dieron cita a la presentación en sociedad de la iteración más reciente.

El nuevo BMW Serie 7 sigue los pasos de sus predecesores aportando a la industria automotriz mundial numerosas innovaciones tecnológicas, que al igual que en otras épocas, ayudarán a definir la movilidad del futuro en materia de construcción, comodidad, manejo y seguridad.
 

Alma de carbono

La construcción con materiales ligeros como el aluminio no es novedad en esta categoría, de hecho se viene haciendo desde hace bastante tiempo. Sin embargo, BMW ha adoptado un enfoque distinto, aprovechando las virtudes de cada material para lograr un chasis más ligero pero también mucho más rígido. Este híbrido que emplea; acero, aluminio y fibra de carbono (este último de manera masiva) gracias a la experiencia obtenida con los BMW i, i8 e i3, ha permitido una reducción de peso de 130 kilos sin afectar la distribución de pesos 50:50 que caracteriza a los modelos de la firma y bajando sustancialmente el centro de gravedad.
 

Mecánica futurista

Dependiendo de la versión, el Serie 7 emplea motores de seis y ocho cilindros, tratándose del 750 la mecánica es V8 de 4.4 litros que si bien es cierto ya conocemos desde hace algún tiempo, ha recibido una serie de mejoras en sistemas de enfriamiento, escape, gestión electrónica y demás que le permiten ser más eficiente y potente, en total entrega 445 CVde poder y 650 Nm de torque. Por su parte, el 740 se vale del icónico 3.0 litros en línea para entregar 320 CV y 447 Nm.

La transmisión es la ya conocida automática de ocho velocidades pero incorpora una función que se conecta con el GPS, de tal forma que recibe los datos de los mapas para así anticipar el cambio ideal para cada curva, incluyendo las que están por venir, por supuesto considerando el modo de manejo en el que vayamos conduciendo.

La suspensión de doble horquilla adelante y multibrazo atrás es neumática por lo que se puede elevar o reducir en función de las necesidades, además de que cuenta con amortiguadores adaptativos. La dirección en las cuatro ruedas también está presente y como novedad para las variantes con tracción integral X-Drive, esta tecnología facilita las maniobras de estacionamiento a baja velocidad y mejora la dinámica de conducción en ruta, ya que la direccionalidad de de sus ruedas en el eje trasero permite que por momentos, durante las curvas se modifique por poco la distancia entre ejes, algo que se siente tan increíble como se lee.

El Executive Drive Pro es un sistema que se vale de dos cámaras estereoscópicas que van escaneando en tiempo real las condiciones del camino, de tal manera que envían información a la suspensión para reaccionar de manera anticipada a imperfecciones, baches, topes, etc.
 

Más electrónica imposible

Pero esto es solo el inicio, el nuevo Serie 7 incorpora algunas funciones semi-autónomas para hacer los trayectos más seguros y cómodos, empezando por el Lane Keeping Assistant con Active Side Colission Protection que monitorea el punto ciego y puede intervenir en la dirección para evitar que nos impactemos con otro vehículo al cambiar de carril, el traffic Jam assistant en el que acelera y frena en función del movimiento del auto que circula adelante y el Steering and lane controlling system que nos mantiene dentro de nuestro carril hasta a velocidades de 210 km/h, todo lo anterior permite que el conductor pueda manejar más relajado.

Adicionalmente, el Remote Control Parking permite estacionar al Serie 7 sin la necesidad de estar a bordo, si bien es necesario que el conductor lo acomode previamente, desde la llave inteligente se puede ingresar por ejemplo a un cajón muy estrecho con la posibilidad de moverlo hacia adelante, atrás o dar giros no mayores a 11 grados.

Evidentemente no podemos olvidar la alerta de colisiones activa que es capaz de frenar en caso necesario.

Siguiendo con la pléyade de detalles innovadores, la parrilla de doble riñón (que por cierto ha crecido bastante) cuenta con unos flaps completamente automáticos que se cierran o abren en función ya sea de un mejor desempeño aerodinámico o para proveer de más aire al motor. Está disponible de manera opcional un sistema de iluminación con Ópticas Láser, que mejoran la visibilidad de 300 metros hasta unos impresionantes 600 metros en relación con los de Full Led.


Obsesiva atención al detalle

Puertas adentro, la experiencia que ofrece el Serie 7 es simplemente inmejorable. El objetivo era que los pasajeros no se toparan con una sola superficie plástica al ingresar al habitáculo, de tal suerte que encontramos insertos de madera genuina en buena parte de las superficies como consola central, tablero, puertas, reposabrazos posterior e incluso en la base del poste C.

Por su parte, las superficies metálicas se encuentran en cada botón y control del vehículo, mientras que el resto de las superficies están forradas por cuero, alcántara o bien alfombras de la mejor calidad posible.

Por primera vez en un BMW, la pantalla que se ubica al centro del tablero es táctil, de esta manera los pasajeros se pueden comunicar con el vehículo por esta vía o bien las tradicionales como el iDrive, comandos de voz, etc. La pantalla cuenta con función de zoom tal y como lo hacemos en los teléfonos móviles.

Una premier mundial es la tecnología de Gesture Control, que permite efectuar algunas acciones incluso sin la necesidad de tocar absolutamente nada. Y es que con hacer algunos movimientos en el área ubicada entre la palanca de cambios y la pantalla podemos mediante movimientos de la mano: aceptar o rechazar una llamada, subir o bajar el volumen, recorrer una perspectiva 3D del auto y lo que le rodea y un último comando configurable a gusto del conductor.

En el portaobjetos de la consola central encontramos un cargador por inducción para teléfonos celulares que también puede, ya que estamos, recargar la llave inteligente. Aquí se redefine el término de llave inteligente, ya que la del Serie 7 cuenta con una pantalla táctil desde donde podemos revisar el estado del vehículo, la autonomía restante o definir cuando queremos que el climatizador se inicie automáticamente para así llegar a manejar con un habitáculo fresco.

La parte posterior resulta toda una experiencia, los asientos con un sinfín de regulaciones ofrecen varios programas de masajes y si optamos por el paquete Lounge Seats, en la posición que se encuentra detrás del copiloto podemos acomodarnos tal y como lo haríamos en un asiento de avión de primera clase, con todo y apoyapiés o mesa de servicio. Detrás de las cabeceras de los asientos frontales encontramos dos enormes pantallas de 10 pulgadas desde donde se puede desplegar cualquier setting del vehículo o bien disfrutar de una película.

En el apoyabrazos de la fila posterior encontramos una tablet de 7 pulgadas desarrollada conjuntamente con Samsung desde donde se pueden controlar gracias a una interfaz sumamente simple y atractiva funciones tales como: asientos, sistema de info–entretenimiento, navegador, aromatizador, persianas e iluminación ambiental (por cierto, toda de LEDs) y que incluyen el techo panorámico.

Y ya que mencionamos el aromatizador, BMW creó 8 fragancias que se pueden disfrutar gracias a un cartucho que se coloca en la guantera para así llenar la cabina de un aroma placentero. Asimismo, el sistema de ventilación cuenta con dos ionizadores eléctricos que al activarlos aniquilan los malos olores que se pudieran impregnar.

Para los melómanos, el equipo de audio opcional es nada menos que un Bowers & Wilkins de 1.400 watts y 16 parlantes, que se vale de los últimos adelantos que dispone el fabricante de audio high end. Por ejemplo, los conos de los parlantes están fabricados en Kevlar, mientras que los twitters cuentan con una cobertura en polvo de diamantes (sí, polvo de diamantes) para así generar la mejor experiencia de sonido posible.

 

El manejo

Si bien es cierto que el Serie 7 es un suntuoso sedán, también tiene la responsabilidad de representantar al máximo la filosofía Ultimate Driving Machine de BMW, ya que sus exigentes clientes no esperan menos de eso. De momento la única variante que pudimos probar fue la 750.

Pese a sus generosas dimensiones (5.248 mm de largo), el nuevo BMW Serie 7 es ágil y rápido, mucho más de lo que esperábamos, con un refinamiento y calidad de marcha inmejorables. Sobre todo si tenemos en mente que pesa 1.900 kilos. Al interior no se filtra ni un solo ruido o vibración, la carrocería no se balancea prácticamente nada, los inmensos frenos son sumamente efectivos y apunta con una sorprendente facilidad y obediencia.

El 0 a 100 Km/h se consigue en apenas 4.3 segundos, cifra que muchos vehículos que se precian de ser deportivos no pueden entregar. Incluso es medio segundo más rápido que su acérrimo rival, el S550 de Mercedes-Benz.

Los ya conocidos modos de manejo, Confort, Eco-Pro o Sport están presentes y en verdad modifican por completo el desempeño de suspensión, dirección, acelerador y transmisión, es como si estuviéramos manejando un coche distinto en cada uno. Existe también un nuevo modo denominado Adaptative en el que el vehículo monitorea nuestro manejo para elegir de manera automática la modalidad que mejor se adapte a las condiciones de ese momento en particular, así si vamos circulando a velocidad crucero en automático los sistemas pueden pasar a un programa ecológico, mientras que si nos encontramos con unas cuantas curvas, de automático ya estamos en modo deportivo y podemos disfrutar al máximo de cada una. Digamos que selecciona automáticamente el más conveniente para cada situación, una verdadera maravilla.

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