Test drive

Mercedes-Benz A250 CGI Sport

Ofrece buen nivel de desempeño dinámico sin descuidar la experiencia premium que esperamos de un Mercedes.

Mercedes-Benz A250 CGI Sport

Por mucho tiempo se había comentado en la industria la necesidad de Mercedes–Benz por competir en el segmento de los hatchback medianos, dominado en el caso de las marcas premium por Audi y su versátil A3. BMW por su parte, aunque ya tiene presencia desde hace algunos años, no ha logrado posicionar su Serie 1 tan bien como lo ha hecho Audi, en gran medida debido a que es un producto menos espacioso y práctico que el ejemplar de la firma de los cuatro aros, gracias a que se trata de un vehículo de tracción posterior.

Aunque la firma de la estrella de tres puntos se tomó su tiempo para arribar al segmento, lo hizo de manera contundente, el nuevo Clase A, que debutó este mismo año en el Salón de Ginebra, ha sido un éxito rotundo en todos los mercados en los que se ha lanzado, las formas ahora son mucho más agresivas y atractivas, atrás quedó aquel innovador monovolumen que solo gustó en Europa.

Hablando de proporciones, el Clase A ostenta un capot largo, una línea de hombros alta y techo bajo que lo hacen lucir atlético, incluso pareciera que se trata de un vehículo pensado para montar mecánicas en posición longitudinal, sin embargo es un tracción frontal con motor transversal. Al ser la versión tope de gama (por lo menos hasta que debute una firmada por AMG) el 250 CGI Sport se beneficia de la motorización más potente, un nuevo 2.0 litros (1.991 cc) turbo de inyección directa que entrega 211 CV y 350 Nm de torque, acoplado a una transmisión de doble embrague 7G-DCT, de siete velocidades. Lo anterior es suficiente para catapultar a este hatch de 0 – 100 km/h en apenas 6.6 segundos.

Por su parte, esta versión del Clase A equipa un paquete de suspensión deportiva que rebaja la altura en 15 mm e incorpora elementos más rígidos para entregar un comportamiento dinámico superior al resto de las variantes menos equipadas. Aun con lo anterior el A250 CGI Sport era el más civilizado y confortable de los hot hatch´s del grupo (también el menos potente), ya que tanto el SEAT León Super Copa como el Ford Focus ST resultaron ser vehículos más crudos.

Sin embargo, tras el volante el Mercedes–Benz Clase A se despega claramente de los otros modelos antes mencionados, la calidad de materiales, diseño y equipamiento lo separa bastante y establece claramente el por qué es un vehículo Premium, aunque esa misma distancia se nota en el precio. El interior del A250 CGI es fresco y ergonómico, dominado por un tablero con textura muy agradable y coronado por una gran pantalla de alta resolución que sobresale en la parte central al estilo de un Tablet.

Los asientos con cabecera integrada forrados en cuero negro con orificios en fondo rojo agregan mucho carácter deportivo al interior de este hatchback teutón, misma atmósfera que es reforzada por las salidas circulares de metal para el aire acondicionado, al igual que el volante deportivo.

Las aceleraciones y recuperaciones del A250 CGI son más que buenas y en términos generales la plataforma se siente muy sólida el vehículo se planta bien en el asfalto y presenta reacciones predecibles, con una dirección con buen nivel de retroalimentación. Sin embargo, la electrónica resultó bastante intrusiva, los controles de estabilidad y de tracción tienen un setting bastante restrictivo limitando demasiado la diversión. En realidad no se trata de un problema como tal, ya que en situaciones de manejo cotidianas esto no afectará en absoluto la experiencia de manejo o disfrute del vehículo, sin embargo para manejo en pista si resultó una desventaja.



Gracias a esta súper producción propia que reunimos en el Especial de lo Mejor de 2012, podemos asumir el Compromiso Autocosmos: te vamos a entregar la prueba en pista de un deportivo excepcional por día hasta fin de año.

Mañana te espera el Bentley Continental GT V8, somos el primer medio de América Latina en probarlo en la pista ¿te lo vas a perder?


Mercedes-Benz A250 CGI Sport Especiales Autocosmos 2012

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